Cómo el bricolaje nos ayudó a sobrellevar el confinamiento en familia

Foto de Thijs van der Weide en Pexels

Hace poco más de dos años, concretamente en septiembre de 2019, mi mujer y yo tomamos la difícil decisión de cambiar de casa. Empaquetar recuerdos e historias, cerrar la puerta del que ha sido tu hogar durante varios años y dar «ese salto al vacío» que conlleva una nueva vida hacia un espacio que poco a poco tienes que hacer tuyo, es algo que te crea incertidumbre e ilusión a partes iguales.

Pero ahí no acaba el desasosiego. Una vez solventado cualquier dilema emocional y ratificada la decisión tomada, toca enfrentarse a una empresa que a medida que te vas adentrando en ella te vas dando cuenta que va a condicionar tus próximos meses de vida: la reforma y la decoración de la casa. Y si bien esta es una cuestión que no debería suponer un problema mayor, o al menos algo traumático, todo se complica cuando en mitad del proceso irrumpe una pandemia que conlleva un confinamiento, y que te deja un escenario en el que tienes un montón de material por instalar, pero no a los trabajadores que tienen que hacerlo, pues estos están encerrados en sus casas. ¡Alto! ¿Ahora qué hacemos?… Veamos, ¿qué falta por terminar? ¿Esperamos a que se reemprenda la actividad laboral o acometemos nosotros mismos parte de las tareas? ¿Las tiendas cerradas? ¿Dónde podemos comprar herramientas online para ponernos manos a la obra? ¿Dónde vi aquel tutorial para instalar persianas?

Espoiler: a pesar de lo dramática que pueda parecer esta aventura, adelanto que tiene un final feliz. Por suerte, hoy en día existen muchos recursos para que cualquiera pueda llevar a cabo tareas de bricolaje pequeñas y medianas en sus hogares de una manera sencilla. Tan solo es necesario una buena planificación, grandes dosis de paciencia, los materiales y herramientas adecuados, y una buena búsqueda en los cientos de canales de decoración y reformas que puedes encontrar en plataformas como YouTube. ¡Ah!, además contamos con un as en la manga. La tienda online que escogimos también contaba con un buen asesoramiento profesional preparado para resolver cualquiera de nuestras dudas.

Con mucho tiempo libre y el trabajo conjunto de toda la familia, lo que podía haber acabado en fracaso absoluto se convirtió en una actividad relajante, divertida y que sirvió para cubrir las largas semanas que vivimos en la primavera del año 2020. Y es que, cuando se trata de comprometer a los peques en las tareas de la casa, no hay mejor manera de hacerlo que con actividades divertidas en las que ellos se sientan útiles y capaces de poner su granito de arena en los resultados finales.

Y de este modo, durante dos meses, raspar papel, pintar paredes, montar muebles, colgar lámparas o instalar estanterías se convirtieron poco a poco en la distracción perfecta para llevar el aislamiento de la mejor manera posible, al mismo tiempo que dábamos solución a una situación complicada.

Desde entonces, han sido varias las ocasiones en las que hemos llevado a cabo pequeñas reformas en nuestra casa. Casi podría decir que hoy en día nos atreveríamos con «casi» todo. Las ventajas que nos ofrecen las tiendas online que encontramos en aquel momento y la garantía de contar con el respaldo de expertos que nos asesoraran y resuelven nuestras dudas nos dan la seguridad de que cualquier tarea que nos marquemos va a llegar a buen puerto.

 

 

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